Red S@stenible

Enero 13th, 2010

Aunque está lejos de ser un manifiesto antiestatista, es evidente que la iniciativa por una Red S@stenible es un primer paso importante para impedir que los Estados metan la zarpa en Internet. Por eso, y aunque con reservas, nos unimos a esta iniciativa divulgando su manifiesto fundacional:

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Consideramos imprescindible la retirada de la disposición final primera de la Ley de Economía Sostenible por los siguientes motivos:

1 -Viola los derechos constitucionales en los que se ha de basar un estado democrático en especial la presunción de inocencia, libertad de expresión, privacidad, inviolabilidad domiciliaria, tutela judicial efectiva, libertad de mercado, protección de consumidoras y consumidores, entre otros.

2 – Genera para la Internet un estado de excepción en el cual la ciudadanía será tratada mediante procedimientos administrativos sumarísimos reservados por la Audiencia Nacional a narcotraficantes y terroristas.

3 – Establece un procedimiento punitivo “a la carta” para casos en los que los tribunales ya han manifestado que no constituían delito, implicando incluso la necesidad de modificar al menos 4 leyes, una de ellas orgánica. Esto conlleva un cambio radical en el sistema jurídico y una fuente de inseguridad para el sector de las TIC (Tecnología de la Información y la Comunicación). Recordamos, en este sentido, que el intercambio de conocimiento y cultura en la red es un motor económico importante para salir de la crisis como se ha demostrado ampliamente.

4 – Los mecanismos preventivos urgentes de los que dispone la ley y la judicatura son para proteger a toda ciudadanía frente a riesgos tan graves como los que afectan a la salud pública. El gobierno pretende utilizar estos mismos mecanismos de protección global para beneficiar intereses particulares frente a la ciudadanía. Además la normativa introducirá el concepto de “lucro indirecto”, es decir: a mí me pueden cerrrar el blog porque “promociono” a uno que “promociona” a otro que linka a un tercero que hace negocios presuntamente ilícitos

5 – Recordamos que la propiedad intelectual no es un derecho fundamental contrariamente a las declaraciones del Ministro de Justicia, Francisco Caamaño. Lo que es un derecho fundamental es el derecho a la producción literaria y artística.

6 – De acuerdo con las declaraciones de la Ministra de Cultura, esta disposición se utilizará exclusivamente para cerrar 200 webs que presuntamente están atentando contra los derechos de autor. Entendemos que si éste es el objetivo de la disposición, no es necesaria, ya que con la legislación actual existen procedimientos que permiten actuar contra webs, incluso con medidas cautelares, cuando presuntamente se esté incumpliendo la legalidad. Por lo que no queda sino recelar de las verdaderas intenciones que la motivan ya que lo único que añade a la legislación actual es el hecho de dejar la ciudadanía en una situación de grave indefensión jurídica en el entorno digital.

7 – Finalmente consideramos que la propuesta del gobierno no sólo es un despilfarro de recursos sino que será absolutamente ineficaz en sus presuntos propósitos y deja patente la absoluta incapacidad por parte del ejecutivo de entender los tiempos y motores de la Era Digital.

La disposición es una concesión más a la vieja industria del entretenimiento en detrimento de los derechos fundamentales de la ciudadanía en la era digital.

La ciudadanía no puede permitir de ninguna manera que sigan los intentos de vulnerar derechos fundamentales de las personas, sin la debida tutela judicial efectiva, para proteger derechos de menor rango como la propiedad intelectual. Dicha circunstancia ya fué aclarada con el dictado de inconstitucionalidad de la ley Corcuera (o ley de patada en la puerta). El Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet, respaldado por más de 200 000 personas, ya avanzó la reacción y demandas de la ciudadanía antes la perspectiva inaceptable del gobierno.

Para impulsar un definitivo cambio de rumbo y coordinar una respuesta conjunta, el 9 de enero se ha constituido la “Red SOStenible” una plataforma representativa de todos los sectores sociedad civil afectados. El objetivo es iniciar una ofensiva para garantizar una regulación del entorno digital que permita expresar todo el potencial de la Red y de la creación cultural respetando las libertades fundamentales.

En este sentido, reconocemos como referencia para el desarrollo de la era digital, la Carta para la innovación, la creatividad y el acceso al conocimiento, un documento de síntesis elaborado por más de 100 expertos de 20 países que recoge los principios legales fundamentales que deben inspirar este nuevo horizonte.

En particular, consideramos que en estos momentos es especialmente urgentes la implementación por parte de gobiernos e instituciones competentes, de los siguientes aspectos recogidos en la Carta:

1 – Las/os artistas como todos los trabajadores tienen que poder vivir de su trabajo (referencia punto 2 “Demandas legales”, párrafo B. “Estímulo de la creatividad y la innovación”, de la Carta);

2 – La sociedad necesita para su desarrollo de una red abierta y libre (referencia punto 2 “Demandas legales”, párrafo D “Acceso a las infraestructuras tecnológicas”, de la Carta);

3 – El derecho a cita y el derecho a compartir tienen que ser potenciado y no limitado como fundamento de toda posibilidad de información y constitutivo de todo conocimiento (referencia punto 2 “Demandas legales”, párrafo A “Derechos en un contexto digital”, de la Carta);

4 – La ciudadanía debe poder disfrutar libremente de los derechos exclusivos de los bienes públicos que se pagan con su dinero, con el dinero publico (referencia punto 2 “Demandas legales”, párrafo C “Conocimiento común y dominio público”, de la Carta);

5 -Consideramos necesaria una reforma en profundidad del sistema de las entidades de gestión y la abolición del canon digital (referencia punto 2 “Demandas legales”, párrafo B. “Estímulo de la creatividad y la innovación”, de la Carta).

Por todo ello hoy se inicia la campaña INTERNET NO SERA OTRA TELE y se llevarán a cabo diversas acciones ciudadanas durante todo el periodo de la presidencia española de la UE.

Consideramos particularmente importantes en el calendario de la presidencia de turno española el II Congreso de Economía de la Cultura (29 y 30 de marzo en Barcelona), Reunión Informal de ministros de Cultura (30 y 31 de marzo en Barcelona) y la reunión de ministros de Telecomunicaciones (18 a 20 de abril en Granada).

La Red tiene previsto reunirse con representantes nacionales e internacionales de partidos políticos, representantes de la cultura y legaciones diplomáticas.

Firmado Red SOStenible

http://Red-SOStenible.net

http://Red-SOStenible.net/colabora/

La Red Sostenible somos todos. Si quieres adherirte a este texto, cópialo, blogguéalo, difúndelo.

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La CARTA a la que hace referencia el texto: http://fcforum.net/es/charter_extended

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Quitando relevancia al Estado (Carson)

Diciembre 26th, 2009

Hay un gran debate en los círculos libertarios sobre el valor y la necesidad de participar en elecciones, y si deberíamos tratar de cambiar el sistema desde dentro. Una de las listas de correo que suelo revisar, el grupo de Yahoo LeftLibertarian2, fue el escenario de tal debate, puesto que Michael Binder, miembro de la Izquierda Cristiana, se postuló en favor de crear un gran movimiento de libertarios y descentralizadores, de modo que se pueda reconocer en efecto la existencia del Estado, y lograr la libertad para todo el mundo en vez de dejar atrás a unos cuantos.

No tengo inconveniente con respecto a ese tipo de esfuerzos políticos. Presentar un candidato como una experiencia educativa (presentarse a nivel nacional bajo las siglas libertarias o verdes no es otra cosa) puede ayudar al público a considerar nuevas ideas e incentivar la contraargumentación a los mensajes que escuchan de los grandes partidos. Los grupos de presión que hagan lobbying para evitar los eructos de acción estatal más dañinos (como la Electronic Frontier Foundation enfrentada al régimen de copyright digital) pueden ser efectivos a veces. Sin embargo, no veo que tenga sentido que los libertarios se esfuercen en asegurarse posiciones dentro del Estado para “liquidarlo desde entro”. Los esfuerzos organizados para meterle presión desde fuera y combatir las leyes opresivas deben ser un factor secundario, una forma de defender las contra-instituciones que debemos crear por encima de todo.

Centrarse en asegurar la libertad a través de la organización política, creando “un gran movimiento” que asegure que todo el mundo está a lo mismo, es la encarnación de todos los errores de la cultura de las organizaciones del siglo XX. Lo que necesitamos es capitalizar las capacidades de la cultura en red, que es estigmérgica: o sea, un efecto de “mano invisible” se sucede a los esfuerzos de los individuos y pequeños grupos que trabajan de forma independiente. Éstos pueden tener una visión general y considerar las acciones de otros actores, pero no necesitan un aparato de coordinación superior que regule su autoridad. En otras palabras, necesitamos un movimiento que funcione como Wikipedia en sus buenos momentos, o como los desarrolladores de productos open-source que fabrican productos modulares alrededor de una plataforma común.

En mi opinión la mejor manera de cambiar las leyes, en términos prácticos, se consigue a través de la construcción de contra-instituciones que generen una contra-economía fuera del control del Estado: o sea, convertir esas leyes en irrelevantes y no imponibles, de forma que el Estado pliegue la rodilla y haga concesiones a la realidad.

Creo que el estatismo perecerá como consecuencia no de un evento súbito y drástico, sino como el efecto acumulado de una larga serie de pequeños detalles. Los costes de adaptar a los individuos a la visión del Estado y de disuadirles de desobedecer cuando no están siendo observado serán cada vez más insostenibles, no sólo en términos monetarios sino en la propia psique de la gente. En otros términos, la decadencia de la hegemonía del Estado y la aplicabilidad de sus leyes hará del Estado lo que compartir archivos está haciendo con la RIAA.

El esfuerzo más eficiente en el aspecto político es, simplemente, decirle a la gente que no necesitan permiso de nadie para ser libres. Que las leyes no son aplicables, y diseminar el conocimiento de la gente para que la rompa. Publicar ejemplos que nos enseñen que podemos vivir nuestras vidas como queramos, con nuestras instituciones, hechas por nosotros mismo, por debajo del radar del Estado: sistemas monetarios locales, clínicas autogestionadas, seguridad comunitaria contra el acoso, etc. Los esfuerzos educativos sobre la ilegitimidad moral del Estado, las campañas para demostrar la inaplicabilidad de las leyes y para sabotearlas, todos esos esfuerzos, se tienen que realizar en un sentido estigmérgico.

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Recuperación de la actividad

Diciembre 26th, 2009

Después de un largo tiempo de parón del blog, motivado por la escasez de tiempo, y por la realización de un proyecto que se verá en febrero, me complace anunciar que puedo recuperar la actividad en este blog, y seguir traduciendo artículos. Lamento no haber podido seguir el ritmo, e intentaré evitar estos parones en el futuro.

Suyo,

Libertista

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El sentido común ha dejado de ser común (Chappell)

Noviembre 24th, 2009

Hace un par de martes, un antiguo soldado llamado Paul Clarke fue condenado por poseer un arma de fuego, y ahora le espera una pena mínima de cinco años de cárcel. Un día el señor Clarke estaba en el balcón de su casa, cuando descubrió una bolsa de basura negra que, al inspeccionarla, descubrió que contenía una escopeta recortada. El señor Clarke siguió su instinto y la entregó a la policía. Sin embargo, como técnicamente “poseyó” el arma durante el trayecto a la estación, se le ha encontrado culpable y pagará su “crimen” con un lustro de encierro.

También tenemos el caso de Lorraine Elliot, la abogada que perdió su trabajo cuando se reveló que había sido arrestada por error bajo el cargo de falsificar la firma de su marido en una instancia para una guardería. Se tomaron muestras de su ADN para el Banco de Datos Nacional, y su arresto permanece registrado, a pesar de haber sido declarada inocente.

Luego tenemos a Mary Cooke, una señora embarazada proveniente de Staffordshire que casi fue atropellada por un motorista. Tras informar del incidente a la policía e invitar a una agente a su casa para prestar declaración, la señora Cooke fue denunciada a los servicios sociales porque el papel pintado de su casa estaba a medio hacer: parece ser que no decorar tu casa según los estándares de la policía es indicativo de que eres mala madre.

Peor aún es el caso de una señora de Nottingham a la que se le quitó su bebé porque los servicios sociales la consideraron “demasiado tonta” como para ser capaz de cuidar del bebé… sin importar que los psicólogos que trataron a la mujer no estuvieran de acuerdo. Un caso similar en Escocia ha acabado con una joven pareja que espera a su hijo huyendo de su hogar para escapar de las autoridades locales.

Tenemos el caso de Sherif Abdel-Fattah, el médico al que se le puso una multa por exceso de velocidad mientras se dirigía a toda pastilla al hospital para salvar la vida de una mujer a la que se le había practicado una cesárea incorrecta que le había causado una grave hemorragia. Demetrios Samouris fue multado con 80 libras por tirar una cerilla. Otra madre fue perseguida por un policía de paisano, interrogada por la policía e investigada por los nazis de Servicios Sociales por haber amenazado a sus hijos con pegarles cuando se portaron mal en un supermercado. Por último, y confieso que éste me encantó, tenemos la grabación de un coche de policía multado por aparcar incorrectamente.

La cuestión es: ¿por qué hay tantos individios que se comportan como agentes de la Stasi amparados detrás del Estado, dispuestos siempre a llevar el cumplimiento de la letra de la ley hasta las últimas consecuencias e ignorando por completo el espíritu de ésta? ¿Qué es lo que hace que tantos “servidores públicos” se dejen en casa el sentido común antes de ir al trabajo? En resumen, ¿por qué el sentido común ha dejado de ser, precisamente, común?

Una respuesta podría ser que tenemos un Estado que cree poder mejorar nuestra sociedad a través de una plétora de objetivos a cumplir sobre castigo de delitos, educación, igualdad, moralidad, familia, etc. Todas son metas nobles, pero inalcanzables mientras el Estado esté detrás de ellas usando la fuerza.

Cuanto más legisla un gobierno sobre nuestro día a día, menos control tenemos nosotros sobre éste. Empezamos perdiendo la capacidad de determinar nuestras responsabilidades, y como consecuencia nos vemos atrapados en el rígido marco que dicta el Estado. La progresiva pérdida de poder que sufren los individuos bajo el puño de fierro del Estado conduce a erosionar el contacto social y a crear un sentimiento de incapacidad que afecta cada día más a nuestras interacciones diarias.

Sin embargo, estas consideraciones no me llevan a conclusiones pesimistas con respecto a la condición humana y a nuestra capacidad de crear un orden espontáneo en una sociedad sin Estado. Lejos de ello, las mismas características humanas que llevan a los marcos sociales derrotistas y sumisos son las que nos liberarán de esta plaga.

Los seres humanos no son seres de moralidad fija cuyo marco sociopsicológico sea inalterable: somos adaptables y nuestra psique es compleja. Estamos programados, individualmente, para sobrevivir a toda costa, pero los métodos de supervivencia que adoptamos dependen de nuestro entorno. Cuando el Estado manipula este entorno en el que la supervivencia del individuo está garantizada al adoptar una postura de “policía intransigente”, el sentido de comunidad, que es una de las características que surgen de nuestra necesidad de sobrevivir en la naturaleza, se desvanece.

Bajo este prisma, tanto la rigidez en el cumplimiento de la ley como la obediencia ciega a ésta que observamos muchas veces se pueden interpretar como la evidencia de que los individuos han adaptado su comportamiento al protocolo social que el Estado ha determinado. Si eliminamos este orden artificial, la sociedad volverá de nuevo al auto-orden. La gente volverá a tener incentivos para practicar comportamientos de reciprocidad y apoyo mutuo, y el sentido común volverá a ser común de nuevo.

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Huelga de empleados de Correos en Reino Unido: por qué apoyarles (Dave Chappell)

Noviembre 19th, 2009

Hace unas semanas el Sindicato de Trabajadores de la Comunicación anunció que 120 mil trabajadores del Servicio Real de Correos británico habían votado ir a la huelga ante los “graves problemas de precariedad laboral, carga de trabajo, acoso laboral y mala retribución”. La intransigencia de la dirección ante las propuestas que el sindicato había realizado llevó a la confirmación de la huelga.

Por otro lado se ha filtrado un documento de Correos en el que se aclaraba que “si la dirección no consigue lo que quiere las cosas ya estaban “preparadas [...] de cierta forma dado que existe un respaldo de accionariado, clientes y de dentro de la empresa para implementar cambios no consensuados”. Ha de recordarse que el Servicio Real de Correos es una industria nacionalizada, por lo que la palabra “accionariado” quiere decir “Estado”.

No me entiendan mal, soy un defensor del libre mercado y no deseo que sigan existiendo empresas de propiedad estatal, aunque tratasen a sus trabajadores como reyes. Sin embargo, las ideas socialistas fluyen por mis venas con la misma fuerza que las libertarias, por lo que defenderé cualquier intento que los trabajadores como yo lleven a cabo para mejorar sus condiciones laborales, aunque sea dentro de empresas de propiedad estatal.

Esas creencias me alejan de la sabiduría convencional, y muchos estatistas de izquierda y derecha me han insistido en que el socialismo y el libre mercado son polos opuestos e irreconiciliables. Sin embargo, la sabiduría convencional se basa en bastantes asunciones y prejuicios de dudosa valía.

Para demostrar que una sociedad libertaria está en total consonancia con los intereses de los trabajadores sindicados, me detendré en algunos de los argumentos de la izquierda y derecha estatistas sobre los conflictos intraempresa, e ilustraré sus maguas.

Argumento 1: La huelga sólo daña a la gente corriente, a los consumidores. La interrupción del servicio público daña en mayor medida a las pequeñas empresas, las cooperativas y los trabajadores autónomos. Piense en todos los vendedores que trabajan por Ebay o Bargain Pages, y las pérdidas que sufrirán con la huelga.

Réplica: La clave para entender este caso consiste en prestar atención a la palabra “público”, o sea, perteneciente al Estado. Al subsidiar o poseer una empresa o sector, éste crea un monopolio que, por su propia dinámica, restringe las alternativas que puedan existir a él mismo.

En un mercado realmente libre montar alternativas para proveer de servicios a la gente es mucho más fácil: sin regulaciones estatales, impuestos, repartos de zonas, etc., el coste de empezar el negocio se reduce a un nivel que pueden alcanzar los individuos y las comunidades organizadas. Sin la injusta ventaja de los subsidios gubernamentales, las empresas nuevas tendrían un espacio justo en el que competir. Sin la economía cartelizada por el Estado, podrían surgir las alternativas al servicio postal en caso de disputas entre obreros y empresarios, reduciendo el daño al comerciante.

Argumento 2: La huelga sólo daña a los huelguistas porque perjudica a la compañía que les da trabajo. Esto podría llevar a la quiebra de la empresa y/o a despidos de trabajadores. El sindicalismo perjudica a la clase obrera.

Réplica: Esto es una media verdad, la huelga favorece a la clase obrera pero perjudica a los empleadores… ¡pero es que esa es la idea! No digo que me guste ver a la gente perder su modo de vida, pero resulta que soy un libertario que quiere ver que la gente que crea riqueza (los que operan las máquinas, los que limpian los suelos, los que sirven comida en los bares, etc.) reciben efectivamente el fruto de su trabajo.

Consideremos la esencia de una economía de mercado: es un sistema de eficiencias relativas: las formas de organización que dén servicios de una forma más eficiente que el resto serán las que permanezcan. Una compañía que maltrata a sus trabajadores por sistema sufrirá muchos más problemas productivos que una empresa que los trate correctamente si hay libertad sindical.

Ergo, la forma más eficiente de organización sería la que satisface más a sus trabajadores, y hay evidencia científica de que implementar prácticas de participación del trabajador en la empresa es la mejor forma de lograrlo. Entonces, los mercados auténticamente libres favorecerían los negocios controlados por los empleados, y las ideas de que una compañía fracase por una huelga de trabajadores sólo tienen sentido en el sistema actual de sindicalismo restringido: en un mercado libre esos modelos de negocio desfavorables al trabajador ni siquiera se implantarían, ni mucho menos sobrevivirían el tiempo suficiente como para causar grandes problemas al quebrar.

Argumento 3: Los huelguistas sólo tienen poder en un monopolio gubernamental. La baja tasa de sindicalización del sector privado demuestra que el movimiento obrero no puede sobrevivir en un libre mercado y es un constructo estatista.

Réplica: Como dije antes, no tenemos completa libertad de organización para la acción colectiva. Por ejemplo, una “huelga solidaria” es ilegal, así como las closed-shops [empresas en las que para contratar a un trabajador éste tiene que afiliarse a un sindicato], y para efectuar una huelga ésta debe votarse antes, por ley. Por ello decimos que los sindicatos no son estatistas por naturaleza. En verdad, su poder está constreñido por una legislación estatal que inclina la balanza en favor de la jerarquía del capital.

Argumento 4: El sindicalismo perjudica al comercio, por lo que es contrario al libre mercado. En los 70 esos comunistas de los sindicatos tenían tanto poder que casi acaban con la economía. ¡Que vuelva Thatcher!

La situación en los 70 era que el Estado había penetrado en el movimiento obrero. La naturaleza de un sindicato estatista no tiene nada que ver con la de uno de libre mercado, que es la expresión natural de una necesidad no cubierta. En ese contexto, la negociación colectiva es un reflejo de la oferta y la demanda, en las cuales las necesidades y las capacidades para satisfacerlas se encuentran en el mercado libre.

No importa quién o bajo qué bandera controle el aparato estatal. La Unión Soviética no era más proletaria que la Italia de Mussolini o la China actual. El Estado siempre opera para sus propios intereses, que son los de la minoría que lo rige. Thatcher, entonces, era equiparable a un apparatchik soviético, con la única diferencia es que ella eligió el yugo de los capitales antes que el de los sindicatos.

Los límites que impuso a la acción sindical crearon una situación de inflexibilidad de los contratos parecida a la de la rigidez de precios en una economía. Para que los mercados operen correctamente debe poder existir una flexibilidad para que el trabajador renegocie el contrato en cualquier momento, del mismo modo que los precios deben poder cambiar para evitar los intercambios desiguales.

Sin esta flexibilidad, el intercambio justo de trabajo por remuneración se convierte en la explotación de la fuerza de trabajo a cambio de un salario. O sea, la capacidad del empresario de no computar las subidas de productividad al trabajador, o sea, la extracción de plusvalía. El modelo de Thatcher y Reagan tiene lo mismo de libre mercado que los Estados socialistas de antaño.

Espero que esta explicación aclare mi creencia de que la única vía al auténtico socialismo es el auténtico libre mercado. El valor que el trabajo organizado puede proveer para una sociedad es tan vasto como el que provee la libre empresa. En la situación actual en la cual el poder sindical está suprimido por el Estado, apoyar a los huelguistas es contrario al Estado, por lo que todo libertario debería dar su apoyo a la causa.

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